Cómo hacer streaming

Demuestra tus habilidades de gaming haciendo un streaming en vivo que cualquiera pueda ver.

¿Quieres mostrar tu destreza en los juegos? Gracias a servicios de streaming como Twitch, Mixer y YouTube, cualquiera con un buen hardware de PC y un poco de paciencia puede empezar a difundir sus sesiones de juego al mundo.

El streaming no se trata solo de presumir. Tiene que ver con fomentar un sentido de comunidad en torno a intereses compartidos, ya sea matar dragones en Skyrim o competir en campañas de ritmo rápido con juegos como Overwatch. Los servicios de streaming como Twitch atraen a hasta 15 millones de espectadores diariamente en búsqueda de torneos de gaming en línea, playthroughs (partidas completas de principio a fin) e incluso sesiones individuales, donde las personas se reúnen y conversan sobre prácticamente cualquier cosa.

Ya sea que estés interesado en unirte a las filas de los difusores de primer nivel, o que estés buscando pasar tiempo en línea con algunos amigos cercanos, generar un streaming en vivo es lo suficientemente sencillo para que cualquiera pueda hacerlo. Sigue estas instrucciones para aprender a hacer streaming de juegos.

Los aspectos fundamentales del juego

¿Estás buscando unirte a una comunidad de personas a quienes les encanta el mismo juego? ¿Buscas recibir comentarios sobre tus estrategias de juego para convertirte en un mejor jugador? ¿O quizás esperas obtener algo de fama y un poco de fortuna? Sea cual fuere el motivo por el cual quieres empezar a hacer streaming, serás bienvenido en Twitch y Mixer, porque tu impulso es lo que mantiene el streaming en línea activo y en movimiento.

Simplemente asegúrate de comunicarte con tus seguidores, sin importar cuán pocos sean, con respecto a cuándo planeas hacer streaming. Respetar un cronograma es una parte fundamental del desarrollo de una audiencia o de mantener involucrados a tus amigos, y la mejor manera de fomentarlo es con un poco de consistencia. Elegir un momento del día y un día de la semana específicos también ayuda a los espectadores a saber cuándo deberían sintonizar y cuándo pasar el rato. Lo mejor de todo es que puedes comunicar explícitamente todo esto en tu perfil, aunque depende de ti que cumplas con ello.

Además de la frecuencia, piensa en qué tipo de streamer te gustaría ser. ¿Eres mayormente silencioso, vas tras los objetivos de un juego y haces unos pocos comentarios aquí y allí? El streaming te permite hacer eso, precisamente como lo harías en tu casa con amigos en un sillón. ¿O tu especialidad es actuar un diálogo extraño pero emotivo con los personajes no jugadores de tu MMO favorito? El streaming existe para evocar ese tipo de creatividad, y seguramente hay alguien que considerará que vale la pena mirarlo.

Si estás buscando unirte a las filas de las legiones de gamers competitivos, los servicios como Twitch y Mixer ofrecen directorios que puedes analizar para ver qué le gusta jugar a la gente. Puedes usar el directorio para hacer una búsqueda rápida de tu juego favorito y obtener algunas perspectivas acerca de qué le gusta ver a la gente con ese título.

Lo que necesitas para comenzar a hacer streaming

No es necesario que armes una computadora enorme para hacer streaming, siempre y cuando tu hardware actual cumpla con los requisitos mínimos; tampoco debes adquirir ningún tipo de software. Esto es lo que necesitarás:

1. Hardware

La mayoría de los juegos están optimizados con el objeto de funcionar en una CPU de cuatro núcleos, y se requieren aproximadamente dos núcleos para hacer streaming, por lo tanto, para obtener los mejores resultados, basta con utilizar un equipo que cuente con un procesador Intel® Core™ i7 o superior con al menos 8 GB de RAM disponibles para jugar y hacer streaming al mismo tiempo. Si esperas que se produzca un impacto menor en tu desempeño de gaming, un procesador Intel® Core™ i9 posibilita una experiencia aún más fluida.

Si después de varias sesiones de streaming, usted determina que a su hardware le vendría bien una actualización, existen opciones económicas para las plataformas prearmadas que vienen listas para jugar y realizar streaming al mismo tiempo. Opcionalmente, también podría optar por una configuración doble de PC que le permita jugar y transmitir de forma simultánea.

Si prefiere llevar consigo sus habilidades de juego sobre la marcha, o no tiene mucho espacio para un monitor, una funda y los periféricos complementarios, también existe una variedad de equipos portátiles para juegos disponibles que pueden hacer el trabajo.

Alternativamente, si le parece que ya ha armado el equipo ideal y preferiría dedicar todos sus recursos a su experiencia de juego, puede armar una PC separada o comprar una mini PC con todos los componentes adecuados. Empresas como Shuttle, Simply NUC y Acer han sincronizado con Intel y el fabricante de software para streaming Streamlabs para producir equipos con especificaciones adecuadas que pueden manejar todo el trabajo pesado del streaming, incluyendo la captura y codificación de video para la web. Simplemente no olvides el segundo monitor y otro juego de periféricos.

2. Software

Antes de que instales cualquier software de streaming, es recomendable que te tomes un segundo para averiguar cuál es tu velocidad de conexión a Internet. La manera más fácil de hacerlo es utilizar un servicio de prueba de velocidad como  Speedtest.net, que te proporcionará un cifra para las velocidades de subida y bajada. Cuando hayas hecho la prueba, basarás tu configuración de resolución y velocidad de cuadro en esas cifras. Registra el número de "Mbps" y conviértelo a "Kbps" para hacer una referencia cruzada con la conveniente tabla de conversión de Twitch o Mixer. Este tipo de tablas también te orientarán hacia el tipo de streaming que admite tu configuración, y si harás streaming de una acción de ritmo rápido o un juego basado en turnos estáticos, dado que la primera opción requiere una tasa de bits más alta. Considera la posibilidad de establecer un búfer de alrededor de 500 kbps como reserva, dado que necesitarás eso como mínimo tan solo para iniciar sesión.

No te preocupes si no calculas bien la primera vez. Podrás optimizar la configuración cada vez que hagas streaming. Incluso puedes decidir cambiar los parámetros sobre la base del tipo de juego que estés usando. Por ejemplo, un juego de tirador en primera persona se mueve más rápido que un juego de naipes en línea como Hearthstone, por lo que es posible que desee aumentar su tasa de bits para soportar las escenas cambiantes mientras reduce la resolución pasando de 1920x1080 a 1609x900.

A continuación, tendrás que descargar una suite de streaming. Para quienes lo hagan por primera vez, Open Broadcast Software (OBS) es fácil de explorar y cuenta con características útiles, por ejemplo un estudio de video en vivo que te permite elegir transiciones preestablecidas (o puedes cargar la tuya) y Escenas personalizables, que te permiten establecer sus propias configuraciones preestablecidas para hacer streaming de diferentes tipos de contenido. También puedes importar configuraciones de otras aplicaciones de streaming si prefieres empezar desde otro lugar. Si todo esto te parece demasiado para abordar cuando lo único que quieres es hacer streaming, Intel ofrece el Easy Streaming Wizard, que configura OBS con escenas existentes y establece automáticamente los parámetros de hardware en función de la CPU.

OBS viene con una opción útil que puede mejorar la calidad de su streaming aprovechando la potencia de su CPU. Es bastante fácil de instalar. En el panel de configuración, en Salida, selecciona la configuración Avanzada del menú desplegable de modo Salida. A partir de allí, utiliza un recurso de tu servicio de streaming, como las pautas de codificación de Twitch, para completar tantas opciones como puedas. Luego selecciona una opción del menú desplegable Uso de CPU preestablecido. Las opciones van desde ultrarrápido hasta muy lento. Ultrarrápido generará el streaming con un mínimo de energía de la computadora, lo que dará lugar a un streaming de calidad más baja, mientras que muy lento requiere más energía de la computadora pero generará un streaming del juego de mayor calidad. Una vez más, no te preocupes demasiado por qué opción elegir, dado que estos parámetros se pueden ajustar con cada sesión de streaming. Si estás utilizando una configuración de hardware mínima y esperas obtener una opción preestablecida más alta, prueba utilizar la opción de codificación Intel® Quick Sync Video, disponible en la pestaña Grabación en la misma página de configuración de salida. Esto ayudará a reducir la exigencia sobre el sistema al liberar los recursos disponibles para streaming. Sin embargo, si no la ves en el menú desplegable en la opción Codificador, significa que no está disponible para tu hardware.

OBS no es la única suite de streaming disponible. A muchos de los streamers también les gusta Streamlabs OBS (SLOBS) debido a que su proceso de abordaje es más sencillo y también lo son sus características como los alertas de mensajes emergentes, que OBS no ofrece de manera nativa (aunque existe una solución transitoria). Por el contrario, SLOBS no tiene un modo estudio como OBS. Otra aplicación de streaming, Bebo, no ofrece tantas características como OBS o SLOBS y se limita a hacer streaming a Twitch. Como tiene menos requisitos de hardware, también es popular entre los que recién se inician.

3. Accesorios

Si realmente desea desarrollar una audiencia en línea, necesitará una cámara web externa como Logitech* HD Pro Webcam C920, una opción consistentemente popular, o Razer* Kiyo, que tiene una luz anular incorporada para iluminar su rostro. Incluso si usas una laptop, podrías considerar utilizar una cámara externa, dado que las cámaras web habitualmente no funcionan a una velocidad de cuadros muy alta y tu transmisión se verá entrecortada. Si a lo que apuntas es a difundir un streaming de primer nivel acompañado de un video nítido, busca una cámara premium como Logitech 4K Pro Webcam, que admite streaming en 4K de alta definición, o una DSLR como Canon EOS 5D Mark IV. La iluminación también marca una diferencia aquí, dado que ayuda a las cámaras web y DSLR por igual a mantener el foco en tu rostro.

Para conectarte con tus espectadores, también necesitarás una buena entrada de sonido para una comunicación bien clara. Muchos streamers suelen invertir en micrófonos de calidad de estudio dignos de sesiones maratónicas de podcasting, como Blue Yeti o Razer Seiren X, con un menor precio. También hay algunos cascos disponibles con micrófonos incorporados, como Antlion ModMic 5, un casco modular, y Astro A40 TR, que viene con su propio mezclador que se conecta a la PC y ayuda a filtrar el sonido. Todos estos micrófonos toman el sonido de maneras ligeramente diferentes. Los micrófonos de pie, por ejemplo, son mejores si estarás quieto ante el escritorio, mientras que un micrófono integrado a un casco de juego podría ser una mejor opción para un juego animado.

Configurar el streaming

Cuando hayas decidido qué transmitir y reunido todos los elementos necesarios para hacerlo, será el momento de abrir una cuenta de streaming.

En tu navegador, navega hasta el servicio en el cual deseas hacer streaming, ya sea Twitch, YouTube o Mixer. Abre una cuenta. Cuando ingreses un nombre de usuario, asegúrate de elegir algo que te represente a ti y al contenido que estás transmitiendo, dado que formará parte de tu enlace.

Completa el resto de la información que necesita de ti el servicio, como tu correo electrónico y tu fecha de nacimiento, y envíala. La mayoría de los servicios de streaming te preguntarán por tu juego favorito cuando te hayas registrado en un intento por dilucidar qué te gusta mirar y qué podrías terminar transmitiendo.

Después de haberte registrado y categorizado, habrá llegado el momento de configurar tu perfil. Sitios como Twitch y Mixer te permiten personalizar tu página de modo tal que la gente sepa de qué se trata lo tuyo antes de que decidan sintonizar tu streaming. Twitch, por ejemplo, te permitirá utilizar imágenes personalizadas y de marcado para convertir tu perfil en una página de inicio de todo tipo. Incluso aunque decida no personalizar totalmente su página de perfil, considere la posibilidad de utilizarla para transmitir información relevante a los espectadores, por ejemplo cuándo deberían sintonizar y dónde pueden seguirle cuando no esté haciendo streaming.

Vincular un servicio para streaming

Luego de que te sientas cómodo en tu nueva cuenta, será hora de prepararte para el streaming. Servicios como Twitch y Mixer requieren la activación de lo que se llama "clave de streaming" antes de estar en vivo. Habitualmente se oculta en la configuración de tu cuenta de streaming; en Twitch está en la configuración de Canal y en Mixer, está en el Panel de control de difusión. Para hacer streaming en YouTube, está en las opciones de Configuración de codificador. Si utilizas otro servicio, una búsqueda rápida de "clave de streaming" y el nombre de lo que estás usando debería ayudarte.

Si estás usando OBS para hacer streaming, dirígete al panel de Configuración para conectar tu clave de streaming. Selecciona la categoría "Stream" y, en la parte superior de la página, asegúrate de que el servicio con el cual estás haciendo streaming esté seleccionado y que la configuración del servidor esté en “Automático”. (Algunos servicios también te permitirán elegir tu servidor por región desde el menú desplegable). Pega tu clave de streaming en el campo apropiado—OBS te ofrecerá la configuración de streaming sugerida sobre la base de tu configuración, que puedes implementar automáticamente. Luego haz clic en "Aplicar" en el extremo inferior derecho para guardar tus cambios.

Si eliges la opción de configuración automática de servidor, no es necesario que te preocupes demasiado por ajustar la configuración de la tasa de bits. Pero si quieres controlarla, selecciona la opción Salida a la izquierda del panel de configuración. Los streamers experimentados también tienen la ventaja de un modo Avanzado, con ajustes para cosas como pistas de sonido separadas, buffering y más. Cuando hayas aplicado los cambios, regresa al panel de configuración para ir a la página principal.

Configurar el streaming en vivo

Si has llegado hasta este punto, tenemos una excelente noticia: estás a solo unos pasos de hacer streaming. Ahora que la clave de streaming está conectada a una aplicación de escritorio y tu perfil de streaming aparece ocupado para el resto del público, prepárate para salir en vivo cerrando tu aplicación de streaming y luego iniciando tu juego en la PC.

Si estás usando OBS, inícialo nuevamente, luego ve a Fuentes en el área inferior izquierda de la aplicación y selecciona el botón "+". Elige qué debe aparecer en la escena en blanco que ocupe la mayor parte de la página. Si el juego está cargado en el fondo, podrás configurar la opción "Captura de juego" para transmitir esa ventana en particular. Elígela como tu fuente, y luego aparecerá una ventana de diálogo con opciones adicionales.

En la ventana de diálogo, junto a la primera entrada rotulada como "Modo", selecciona la opción "Capturar ventana específica" de modo que se configure para ese título específico. Luego, junto a Ventana, selecciona el nombre del juego que estás jugando. No te preocupes por el resto de las opciones después de eso, puedes seleccionar "Aceptar" para regresar a la página principal. Ten presente que cuando actives OBS para hacer streaming de un juego diferente, tendrás que cambiar la configuración de captura para que apunte al nuevo título.

A continuación, asegúrate de que OBS esté utilizando el micrófono adecuado para capturar sonido. En la parte media del panel inferior, en “Mezclador”, haz clic en el símbolo de engranaje junto a Mic/Aux o haz clic derecho en la opción y luego selecciona Propiedades. Aparecerá otra ventana con la opción de elegir el dispositivo de sonido. Haz clic en el menú desplegable para seleccionar un micrófono externo, luego haz clic en Aceptar cuando hayas terminado. Asegúrate de ajustar también el volumen del sonido de tu equipo de escritorio para que la música y los efectos de sonido de lo que tengas en pantalla no tapen tu diálogo.

Si has optado por tener una vista de cámara web mientras haces streaming, selecciona el botón "+" nuevamente en Fuentes, luego selecciona la opción de agregar un dispositivo de Captura de video. Como en la primera opción en la cual configuras la Captura de juego, verás aparecer opciones para la cámara. Si ves una vista previa en vivo en la misma ventana, lo has logrado, y puedes seleccionar "Aceptar" para regresar a la página principal. Verás que la toma de la cámara web se actualiza sobre la vista previa de la escena existente en la pantalla de OBS principal, y puedes moverla por el área y redimensionarla como te parezca. Si no puede ver la vista previa, asegúrese de que el icono del ojo junto a la opción esté marcado con una cruz. Es una manera amable de no acaparar los recursos de tus espectadores.

Las fuentes se organizan en niveles en la vista previa de escena, y puedes moverlas hacia arriba y abajo dependiendo de dónde quieres que aparezcan. Además puedes cambiar manualmente el tamaño de la resolución de cada fuente en la vista previa de escena para acomodar las diferentes relaciones de aspecto y las velocidades de cuadro. Más adelante, puedes agregar más fuentes para superponer encima de las ventanas de juego, por ejemplo archivos de video y ventanas de explorador, siguiendo los mismos pasos anteriores. Simplemente recuerda: cuanto más contenido agregues, más exigencia le impondrás al streaming.

Si la ventana de vista previa de escena se ve como una muestra de algo que te gustaría sintonizar, oprime el botón rotulado como "Empezar streaming" para comenzar el espectáculo. La cámara web y la pantalla de tu juego comenzarán a transmitir en vivo. Solo hay unos segundos de demora entre lo que estás haciendo y el momento en que el público lo ve, así que no hay mucho margen de error. Sin embargo, es mejor no pensarlo demasiado. Es más fácil decirlo que hacerlo, pero después de unas decenas de sesiones de streaming individuales, verás que te sentirás cada vez más cómodo.

Cuando hayas terminado el streaming, pasa de la ventana de juego a OBS y oprime "Detener streaming" en el panel de opciones a la derecha. Ten presente que OBS no guarda un video de tu sesión, aunque algunos servicios de streaming, como Twitch, conservarán tus grabaciones por un período de tiempo limitado.

Algunas sugerencias útiles para resolver problemas

Lo bueno de elegir OBS es que el equipo de desarrollo detrás de la aplicación ya ha reunido una buena lista de sugerencias para resolver problemas comunes tales como el buffering. Incluso hay diagramas para el usuario muy útiles que detallan qué está sucediendo para los que no conocen tanto sobre tecnología.

Pero si no quieres adentrarte demasiado en ello, he aquí algunas cosas a recordar: si te encuentras con problemas de ancho de banda al hacer streaming, intenta recurrir a la alimentación de tu CPU para ayudar con el streaming utilizando las indicaciones mencionadas anteriormente en el proceso de configuración. Si sigue perdiendo cuadros, pruebe hacer streaming a una velocidad de cuadros más baja, por ejemplo 30 cuadros por segundo. No es necesario que subas los juegos a la configuración máxima recomendada. En cualquier caso, retroceder un poco te conseguirá suficiente ancho de banda para transmitir tu juego. Si todavía no es suficiente, considere la posibilidad de actualizar el hardware por completo; recuerde que se requiere, como mínimo, de un procesador Intel® Core™ i7 o superior, para el streaming de juegos a través de la mayoría de las plataformas. También puede intentar hacer streaming con dos computadoras.

Si descubres que te gusta la camaradería de la comunidad de streaming en línea, quizás quieras sumergirte realmente en ello cambiando tu equipo por un de más alto desempeño. Luego, cuando hayas armado tu nuevo equipo, podrás usar este mismo conjunto de instrucciones para volver a configurar esta máquina de mejor calidad y más rápida para hacer streaming.

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