• <Home

Planear un proyecto

Instructional Strategies

Escoger un Proyecto

Los criterios para clasificar pueden ser objetivos o subjetivos. Una clasificación objetiva es aquella para la cual existe una respuesta correcta, tal como el orden en que se adoptaron las enmiendas a la Constitución Política de un país. Las clasificaciones subjetivas son aquellas en las cuales los estudiantes colocan elementos en un orden, basándose en su propio análisis u opinión. Por ejemplo, los estudiantes acomodan las enmiendas constitucionales de acuerdo con la importancia para su propia vida. Las clasificaciones objetivas son más útiles al evaluar la comprensión de los hechos. Las clasificaciones subjetivas revelan el razonamiento y la comprensión del problema por parte de un estudiante o equipo.

Las opiniones pueden ser relevantes al ordenar la lista. La Herramienta Clasificación Visual está diseñada para animar la discusión, cosa que la convierte en instrumento útil para un proyecto que involucre controversias, puntos de vista divergentes u otras perspectivas. Por ejemplo, acomodar una lista de grandes escritores supondría más discusiones que ordenar una secuencia de eventos de una novela.

La clasificación de listas es sólo una parte de un buen proyecto. El uso de la herramienta puede ser uno de los muchos diferentes tipos de actividades de aprendizaje.

Piense en formas de extender la comunidad de aprendizaje. Usted puede añadir expertos externos, estudiantes en otras aulas o escuelas, padres de familia y otros como miembros de equipos en su proyecto. Dado que la herramienta está basada en el Web, ellos pueden contribuir con sus jerarquías y formar parte de la discusión desde cualquier lugar.

Observe cómo las opiniones cambian con el tiempo. Considere proyectos en los cuales la comparación con listas anteriores conduzca a reflexiones sobre el aprendizaje.

 


Conformar Equipos

 
  • Agrupe los estudiantes en equipos de dos y hasta cuatro personas. Cuando los alumnos comparten sus opiniones acerca de un elemento o convencen a un compañero de equipo a cambiar una posición, están involucrados en su aprendizaje. Es más probable que se animen a compartir sus opiniones en un grupo pequeño.
 
  • Considere la posibilidad de incluir equipos de fuera de la clase. Necesitará montar un equipo para cada uno, y hacerles saber su nombre de grupo y contraseña.
 
  • Compare los equipos a lo largo del tiempo al crear un nombre de equipo nuevo para cada actividad. Por ejemplo, el equipo Rojo podría llamarse Rojo1 en la actividad al comienzo de un proyecto y Rojo2 en la actividad al final. Su contraseña puede ser la misma para cada instancia.


Escoger una Buena Consigna

 
  • Una consigna útil incluye los criterios para la clasificación. Por ejemplo, “Ordena esta lista de invenciones de acuerdo con su importancia para la vida moderna”.
 
  • Un buen ejercicio para los estudiantes puede ser comentar y decidir cuáles serán los criterios para la clasificación. Inicie una discusión para que los estudiantes piensen en formas de clasificar una lista, y luego pídales que limiten sus elecciones a los criterios más útiles para este proyecto.
 
  • Redacte la consigna de manera tal que los estudiantes sepan que deben acomodar todos los elementos, y no simplemente “escoger los mejores”. En lugar de preguntar: “¿Quiénes fueron los mejores presidentes?”, la consigna podría plantear: “Ordena estos presidentes en términos de su impacto en los derechos civiles”.
 
  • Podría resultar valioso el omitir los criterios. Si la consigna no incluye los criterios para la clasificación, las listas ordenadas variarán según los criterios usados por cada equipo. Esto puede crear una oportunidad para discutir cómo la aplicación de criterios distintos da como resultado jerarquías distintas.


Incluir Elementos en una Lista

 
  • Muchos educadores usan una actividad con toda la clase para determinar qué elementos ordenar. El proceso que se atraviesa para dar con esa lista puede ser una actividad significativa en sí misma. A través de la lluvia de ideas y la discusión en clase, los estudiantes negocian la formulación, construyen ideas que le ayudan a entender y deciden cuáles elementos son los más importantes para incluir en la lista.
 
  • Limite el número de elementos por clasificar a 7-12. Si hay muy pocos objetos que acomodar, podría no haber mucha variación entre las listas. Si hay demasiados elementos, los equipos de estudiantes podrían toparse con dificultades para establecer distinciones significativas.
 
  • Los nombres cortos para elementos son más fáciles de clasificar. Si bien usted puede valerse de hasta 83 caracteres para describir cada uno, las casillas de texto cambiarán de tamaño para ajustarse a la longitud del elemento más largo.
 
  • Examine la lista para asegurarse de que los elementos no sean muy similares ni se traslapen (por ejemplo, en una actividad donde los estudiantes deben acomodar sus mascotas favoritas, evite incluir tanto “perros” como “chihuahuas”).
 
  • Revise su lista de elementos para ver si encuentra una inclinación o prejuicio no intencionados en la manera en que están acomodados. Los elementos serán presentados a todos los estudiantes en el orden en que usted los introduce. Empero, tal vez usted quiera ofrecer una primera clasificación de los elementos que revele un prejuicio, para luego invitar a los estudiantes a que reaccionen ante dicha lista.
 
  • La lista de elementos por clasificar puede editarse después de que la actividad comience. Si un nuevo elemento se agrega, o si un elemento existente se modifica, solicite a sus estudiantes que reevalúen todos los elementos de la lista.
Estrategias pedagógicas